¿Es tu primera vez? No te preocupes. Una guía sencilla sobre el baño y su etiqueta.
Un onsen (fuente termal natural) o un sento (baño público del barrio) es un lugar de relax típicamente japonés. También es donde más dudan los viajeros, pero, una vez que conoces el proceso, estarás tranquilo. La idea básica es sencilla: primero te lavas y luego compartes el baño con todos.
Antes de entrar
Los baños están separados por sexo. Se distinguen por el color y los caracteres de la cortina noren de la entrada. A menudo el rojo suele ser el de mujeres y el azul el de hombres, pero comprueba siempre el cartel. Desvístete en el vestuario y deja allí la toalla grande: dentro solo se lleva una toalla pequeña.
Primero, enjuágate
Antes de meterte en la bañera, lávate en las zonas de ducha. Usa la ducha o un cubo para enjuagarte el cuerpo primero. Mucha gente se lava aquí a fondo con jabón. Limpiarte antes de sumergirte es una cortesía importante.
Dentro de la bañera
La bañera es para sumergirse. No metas la toalla en el agua: déjala sobre la cabeza o en el borde. Si tienes el pelo largo, recógelo para que no toque el agua. No nades ni hables en voz alta; simplemente entra en calor en silencio.
Sobre los tatuajes
Algunos establecimientos pueden pedir a las personas con tatuajes que se abstengan de bañarse. Otros permiten cubrir uno pequeño con un parche impermeable, admiten los tatuajes sin problema u ofrecen baños privados. Si tienes dudas, consultarlo de antemano con el establecimiento te dará tranquilidad.
Después del baño
Al salir, sécate un poco antes de entrar en el vestuario. Bebe agua y descansa. Una bebida fresca después, o la brisa sobre la piel acalorada, es una recompensa incomparable.
Más que las normas precisas, lo que más importa es la consideración hacia quienes te rodean y el sencillo placer de entrar en calor. Esa es la mejor etiqueta que existe.